Explorando Xingping

Explorando Xingping

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El pueblo de Xingping está ubicado a 25 kms al norte de Yangshuo, unos 45 minutos en camión desde Yangshuo. Durante la semana trabajamos como voluntarios en el departamento de marketing digital en una escuela de Mandarín a cambio de hospedaje y comida (click aquí si quieres saber como le hice para conseguir este voluntariado). Así que los fines de semana los dedicamos para ir a conocer los alrededores. Esta área de China es conocida por sus hermosos paisajes, y nos recomendaron ir a explorar Xingping, un pueblo antiguo rodeado de paisajes que parecen de postales.

El sábado estaba lloviendo pero no nos desanimamos y aún así decidimos ir. El problema era llegar a la central de camiones. En Yangshuo no hay taxis en la calle y si quieres uno necesitas tener una app en chino para poder pedirlos. La idea era caminar pero como estaba lloviendo descartamos la idea. Lo que hicimos fue pedir ayuda en la escuela de inglés y ahí nos pidieron un taxi. 8 minutos y 10RMB (1.5USD) después llegamos a la central.

Todo esta en mandarín pero si algo tienen los chinos es que te ayudan sin problemas. Nos guiaron al camión que nos llevaría al pueblito de Xingping por 10RMB (1.5USD) y para nuestra suerte estaba vacío. En Xingping esta el lugar donde sacaron la imagen de 20RMB y lo queríamos ver en persona. También nos recomendaron mucho subir la montaña Laozhai, donde se puede apreciar una vista completa del pueblo y el río Li. De ahí en fuera no teníamos ningún plan ni expectativas.

Llegamos y el clima no se veía muy prometedor. Pero bueno ya estábamos ahí, ahora había que caminar al hostal. Xingping es muy pequeño, lo puedes recorrer como en una hora y se fundó hace 500 años. La aldea está rodeada de colinas hermosas, que mezcladas con la neblina le dan un aire de misterio, como que va a salir un dragón en cualquier momento.

Estábamos pero embobados con lo bonito del lugar! Era como si al salir del camión hubiéramos viajado 500 años en el pasado. Habían varios turistas pero todos chinos, y muchos se nos quedaban viendo. Comida por todos lados, puestos de dulces, pinchos, juguetes, y cosas que no teníamos ni idea de que eran. Los dueños de los restaurantes nos invitaban a pasar y teníamos mucha hambre pero había que registrarnos en el hostal primero. Llegamos a los 10 minutos a nuestro hostal.

Ya habíamos reservado en Xingping This Old Place International Youth Hostel hace unos días una noche en un dormitorio una cama para cada quien. Costó 25RMB (4usd) y el lugar era más bonito de lo que nos imaginamos. Las recepcionistas eran muy amables y hablaban inglés. Dejamos nuestras cosas en el dormitorio y nos fuimos a comer.Warren no es tan aventurero para probar comida, y no lo culpo, siempre se enferma de la panza jaja. A mi los tacos callejeros de México me hicieron una cubierta en la panza o no se pero rara vez me hace mal la comida. Yo ya sabía que quería: fideos de 10RMB (1.5USD). Al parecer son la especialidad de la zona y se llaman «Guilin rice noodles», o fideos de arroz de Guilin. Deliciosos. Decidimos ir a bajar la panza subiendo la montaña Laozhai.Empezamos a subir, y subir y subir. A los diez minutos yo ya estaba muerta jaja no tengo la mejor condición física. No hay de donde detenerse y si te resbalas te puedes caer por el acantilado, así que hay que ir lento. Antes de salir me dijo que me llevara mi mochila por si hacía calor mientras subíamos y no tuviera que cargar mis cosas, pero no le hice caso y oh error! Todo estaba muy resbaloso por la lluvia de hace unas horas y tuve que cargar con todo por que sip, me dio calor. Me tuvo que ayudar cuando llegamos a esta escalera por que estaba muy empinada y sabía que me tenía que agarrar con las dos manos del barandal si no me caería jaja, entonces no le quedó de otra más que tener que subir mis cosas. Acá su cara de «te lo dije!!!»

Por fin llegamos y bueno esta era la vista. Estaba lindo si pero MUY nublado. Mucho. Estábamos un poco decepcionados obviamente, pero pues son cosas que no se pueden evitar. Un día antes google dijo que estaría parcialmente nublado. Ajá, parcialmente. Esta foto la sacó Wendy Wei hasta arriba de Laozhai, se las comparto para que se den una idea de lo hermoso del escenario cuando no hay tanta neblina.Cuando estábamos arriba habían dos niñas que no dejaban de verme y sonreír. Hasta que por fin una se animó y me dijo «hello!», y también la saludé. «How are you?«, su papá estaba atrás viendo muy contento a su hija usar inglés para comunicarse. «Im fine thank you! Im Natasha, and you?«. Me dijo su nombre pero todavía no había escogido un nombre occidental y no pude pronunciar su nombre Chino correctamente :(. Los chinos eligen un nombre occidental cuando son jóvenes, y lo hacen para facilitar la conexión con nuestra parte del mundo. Saben que nos cuesta trabajo pronunciar sus palabras. Luego me despedí y empecé a bajar cuando escuché de lejos «wait, wait!«. Eran las dos niñas que venían corriendo atrás de mi. Me alcanzaron para regalarnos a Warren y a mi una paleta. Warren nos sacó esta foto.

Las niñas decidieron bajar con nosotros, su papá venía atrás. No entendía lo que nos decían, pero iban super felices al lado. Después captamos que nos estaban tratando de enseñar mandarín! Cada que repetíamos algo bien nos decían «very good!» jaja.

Después de 30 minutos llegamos a la base, pero se sintieron como 5 minutos. Las niñas hicieron nuestro descenso muy ameno. Cuando se despidieron nos abrazaron varias veces, muy tierno todo. Me puse a pensar que en nuestra parte del mundo nosotros no reaccionamos así con foráneos, al contrario, lo que es diferente nos espanta. Desde chiquitos nos enseñan a no hablarle a extraños. Cuando se fueron, Warren y yo estábamos super contentos de lo que acababa de pasar. La subida valió la pena para conocerlas, no importa que la vista haya estado cubierta por neblina. Después de nuestro bonito encuentro decidimos empezar a caminar para conocer el lugar que usaron para el billete de RMB.

Me gusta haber tenido la oportunidad de conocer este lado rural China y no las ciudades gigantes. Esta cara de China fue mi primer impresión del país, con la que me voy a quedar estos dos meses. Va a ser raro ver una China cosmopolita, con gente que no te sonríe o sin niños saludando. Estaba a punto de llover pero ya estábamos cerca. No había pierde, habían letreros por todos lados. Por cierto, el primer día que llegamos a China nos encontramos en la calle una rata gigante muerta. En camino al lugar nos encontramos un restaurante donde las vendían jeje. Después de caminar 20 minutos llegamos. La verdad nada del otro mundo, hay otras montañas más impresionantes en la zona pero bueno supongo que sin neblina se ve mucho mejor. Tan impresionante que lo pusieron en un billete, ¿no?

Así como la historia de las niñas, que las conocimos por haber subido la montaña, gracias a este lugar nos encontramos a un pescador de cormorán. Había visto muchas fotos de ellos y quería ver uno en persona. Tuve suerte, al parecer no siempre están! Estos señores utilizan cormoranes para ayudarlos a pescar atándole una cuerda en el cuello. Cuando el ave se lanza al agua por su víctima, luego regresa a la balsa y escupe los peces grandes que no pudo tragar. La cuerda no está tan apretada así que puede tragar peces chiquitos. Esta forma de pescar ahora la usan más bien para atraer turistas curiosos como yo que vieron fotos de estos pescadores y morían por verlos en persona. En el hostal si pagabas 280RMB (44USD) podías conseguir una sesión privada con ellos. Pero acá estaba el señor solito para mí. Le pedí permiso para tomarle fotos y me dijo que si pero que me cobraba 300RMB (47USD)! Le dije que adiós y me sacó su celular y me dijo «how much?» entonces le puse 50RMB (7USD) y se rió. Entonces empecé a caminar y me dijo que bueno pues (en Chino, claro). Aquí las fotos.

Pescador de CormoránPescador de CormoránPescador de CormoránPescador de CormoránPescador de CormoránDespués de nuestra sesión de fotos, caminamos de regreso al hostal para descansar un poco, además estaba empezando a llover. Cuando íbamos rumbo al hostal, horas antes recién llegamos a Xingping, vimos que había un restaurante de comida India y decidimos ir a cenar ahí. Tenemos una obsesión con comida India jeje.

Eran las 9:30 de la noche y las calles estaban vacías. En Xingping no hay bares, sólo habían poquitos restaurantes abiertos con familias cenando. Pensamos que era por la lluvia (que no era mucha), pero mientras comíamos el curry más rico que hemos comido en nuestra vida, nos contaron que Xingping es un pueblo que se duerme temprano. Nuestro plan era irnos a dormir temprano pero el dueño del lugar estaba muy feliz e insistía que nos quedáramos. Nos enamoró con cervezas pero por fin después de varios intentos por escapar logramos zafarnos. 


Día 2

El día estaba mucho mejor que el día anterior. El check out era a las 12 pero nos dejaron guardar nuestras mochilas en un locker para poder ir a explorar. Desayunamos y rentamos una bicicleta por 30RMB (4.5USD) para explorar las aldeas al rededor de Xingping.Para cruzar el río hay que montar las bicicletas al ferry. Cuesta 2RMB cruzar, pero si eres foráneo posiblemente te van a cobrar más. Y si, nos querían cobrar 20RMB por persona pero Warren sacó sus poderes de regatear y nos cobraron 5RMB por persona. Así es esto en China, hay que regatear. A los 5 minutos estábamos del otro lado del río. Habíamos visto en un mapa hecho a mano del hostal un convento (Tengjiao) señalado en la zona. Lo pudimos encontrar en maps.me (una aplicación de mapa que sirve sin conexión) así que decidimos visitarlo.El paisaje era de lo más hermoso! Era surreal estar en medio de esas montañas en una zona tan rural. No había gente más que la gente que vive en el área. Una experiencia 100% auténtica. Nada de gente tratando de venderte cosas o letreros de tours. Sólo locales saludándote, niños corriendo a decirte «hello!» emocionados a practicar su inglés, subidas y bajadas divertidas tratando de esquivar gallinas que se atravesaban. Además había flores amarillas floreciendo por todo el campo. En camino al convento vimos a lo lejos varios búfalo de agua. Le dije a Warren que moría por ver uno de cerca y sin pensarla mucho dejamos las bicicletas por ahí y bajamos unos barrancos corriendo como niños chiquitos para ver al animal. Estábamos muy cerca, tal vez mucho más de lo que debíamos pero nos ganó la emoción! De pronto el búfalo se nos quedó viendo e hizo un ruido muy raro. Nos espantamos y salimos corriendo jaja. Seguimos avanzando pero ahora lo que marcaba el mapa no tenía mucho sentido, a menos que el camino fuera a través de las granjas que había por todos lados. Pero bueno al parecer así era. Anduvimos por varios caminos pero algunos estaban cerrados, asó que tuvimos que regresar al caminito principal e intentar de nuevo.De pronto llegamos a este puente que se veía antiquísimo. Me acuerdo haber visto en el mapa del hostal un puente marcado cerca de convento. Estábamos cerca. Por fin llegamos y lo que pasó a continuación fue algo que jamás olvidaré. La entrada del convento era una puerta tradicional China. Le enseñé la foto a una amiga y me dijo que el carácter de la izquierda simboliza amor o bondad. Al atravesar la puerta fue como entrar a una película.

Foto del Templo tomada por Open Road Before Me

De lado izquierdo habían unas escaleras antiguas que daban a un segundo piso de una construcción que parecía un templo en una cueva en ruinas. Difícil de explicar. Empezamos a caminar, no había ni una sola alma, o eso creímos. De pronto vimos a un monje. «Ni hao» le dije y el nos saludó con la mano. Luego Warren le pidió con señas permiso para entrar al templo-cueva y nos sonrió. Le señalé mi cámara y me dijo que no.

Adentro era impresionante. Sencillo y humilde como un templo budista. Había estado en templos budistas en Tailandia pero nada como este. Muchos libros e imágenes por todos lados. Era como estar en la casa de alguien. Sentíamos que estábamos en un lugar que no debíamos estar pero ya saben como es esto de que estamos donde tenemos que estar. Nos enseñó muchas estatuas y nos señalaba cosas para que las viéramos, pero no pronunciaba ninguna palabra. Después nos llevó a una puerta, la abrió y era oscuridad total. La puerta era una entrada a la cueva. Entramos, un poco temerosos. No se veía nada, nada. Nos dijo que usaremos la luz del celular y con eso pudimos ver por donde caminábamos. Era GIGANTE. No había nada solo mucho espacio. Caminamos hasta llegar a un altar con tres estatuas gigantes blancas. No se quiénes eran, pero no había oro ni todas esas cosas materiales de iglesias católicas. Cuando salimos le dijimos xie xie y fuimos en silencio, tratando de digerir lo que acabábamos de ver. La foto de al lado es de la entrada al templo, tomada por el blog Open Road Before Me pero la puse para que se den una mejor idea de como era el lugar. Pero si tienen curiosidad del lugar pueden ver estas fotos que capturó The Solo Pursuit en su visita al templo. Tengjiao NunneryEstábamos muy emocionados por lo que acabábamos de ver. Cuando estábamos en Tailandia a Warren no le gustaba visitar los templos, pero este había sido otra cosa. Me dijo que si todos los templos fueran así visitaría cada uno por horas sin quejarse. Lo dudo. Decidimos regresar para no llegar muy tarde a Yangshuo, pero esta vez iríamos por otro camino diferente de vuelta al ferry.

Me gusta mucho recorrer lugares en bicicleta. A pesar de que el camino no era el mejor y muchas veces teníamos que bajarnos de la bicicleta e ir a pie, fue muy bonito conocer las aldeas pequeñitas con sus granjas y flores por todos lados. No me puedo ni imaginar lo diferente que ha de ser vivir en un lugar tan conectado a la naturaleza. Todas las casas que vimos tenían animalitos y una pequeña granja. Vi a varias señoras cosechando, señores jugando cartas riendo, niños jugando con tierra y correteando perros. Que bonita vida.Atravesamos el Ferry casi a las 5 de la tare, el último es a las 6. En total sólo habían otras 4 personas en el barquito. Nos fuimos muy felices y antes de irnos de aquí queremos regresar para volver a subir la montaña. Queremos conocer la otra cara del área sin neblina.Si yo viviera aquí sería como este señor. Podría pasar horas contemplando este paisaje. Y es que no es sólo el paisaje lo que te atrapa de este lugar, tal vez es el estilo de vida. Vivimos en un mundo tan rápido, donde tienes que decidir rápido entre muchísimas opciones, un mundo material lleno de ruido, música por todos lados, carros, todo en movimiento. Amo los lugares como Xingping, tranquilos, en silencio. Donde uno va a respirar, a apreciar la vida desde otra perspectiva, por que al fin viajar te ayuda a ver la vida desde otra posición. Hacer esto me ayuda a caer en cuenta de lo que realmente quiero, lo que me hace feliz y lo que no. Solo se que por ahora lo que me hace muy feliz es viajar 🙂


Precios

Estos son algunos precios de la zona:
🛏️  Hostal: 4 dólares la noche
🍳  Desayuno: 1.5 dólares
🍜  Comida: 2 dólares
🍆  Cena: 3 dólares
🚲  Rentar una bicicleta todo el día: 5 dólares
🛵 Rentar una moto todo el día: 8 dólares

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2 comentarios

Viviana Howell marzo 28, 2018 - 11:29 pm

Que padre que en lugares como ese reciban a los foráneos con tanta amabilidad, que los niños les hablen y abracen, por desgracia eso ya está perdido aquí en occidente, no se puede confiar en nadie, hay mucha maldad. Que lindo que te empapes de toda la bondad que se conserva en esa hermosa parte del mundo. Bella tu historia y las fotografías. 😊

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Zorro Nómada mayo 22, 2018 - 9:38 am

Muchas gracias!!! Perdón por contestar un poco tarde jeje, saludos desde Asia <3

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